La humanidad había cambiado tanto, que ya no
era ni sombra de aquel hombre creado por Dios en el principio.
Lo más asombros es que Dios nunca ha cambiado,
el provee los medios necesarios para no alejar de si al desterrado.
Unos 4,000 años de historia de humanidad y
solo sirvió para confirmar lo que ya el Señor había dicho desde el principio,
que: "los designios del corazón del hombre siempre van inclinados de continuo
solamente al mal."
Durante todo el periodo del Antiguo
Testamento Jehová había enviado profetas para que profetizaran a cerca del
Justo que
